No tengo nada claro el posicionamiento del iPad, o quizá sí lo tengo claro, pero no me cuadra entonces el precio con la utilidad del iPad… al menos el iPad Pro. No me cuadran los tablets con las opciones existentes en materia de informática.

 Durante el último año he puesto las manos encima de varios iPad, y el último mes en un iPad 2018 (6th gen). Antes las había puesto en los iPad de mi mujer:

  • original
  • el primero de pantalla retina y
  • un iPad Pro de 10,5 pulgadas (con Pencil primera generación y funda/teclado Logitech)

El iPad me recuerda a mi madre, quiere contentar a todos los hijos y ninguno se siente del todo satisfecho.

Yo diría que el modo natural de uso del iPad es vertical, por eso tiene un botón home “abajo”, no en el lateral. De hecho en la caja se presenta como un dispositivo en vista “retrato”, no en vista “apaisada”.

Sin embargo la Smart Cover y los teclados no permiten trabajar con el iPad en vertical, más parecido a un A4 (vertical, claro) para redactar textos o consumirlos, como las páginas de un libro (estándar, siempre hay excepciones que sobresalen en nuestras estanterías…). 

Si intentas escribir en el iPad utilizando su teclado virtual en posición vertical, es relativamente cómodo: mientras lo sostienes en el aire con 8 dedos, puedes teclear con los dos pulgares sobre el teclado, dejando suficientes espacio en l aparte superior de la pantalla para ver los párrafos anteriores al que se está trabajando.

Si apoyas el equipo en una superficie plana, escribir es más eficaz con más dedos, pero es más incómodo al no tener inclinación en el teclado y estar el texto escrito en el mismo plano horizontal. 

Ya con el iPad original, 2010, salió un soporte con el “conector de ¿30? pines” para ponerlo vertical y tener el dispositivo vertical mientras escribías en un teclado Bluetooth.

Ahora bien, con el iPad en modo horizontal, el teclado virtual es más difícil de utilizar: si el teclado aparece completo, el pulgar (que es un dedo más bien corto) no llega a las teclas en el centro.

Además el teclado al ser casi de tamaño estándar tapa buena parte de la pantalla, dejando tan solo visualizar unas pocas lineas anteriores a la que se está escribiendo. No permite tener una buena vista de cómo va el texto.

Sí, claro, puedes partir el teclado. Una solución desarrollada para solucionar un problema, el teclado completo en modo horizontal ocupando media pantalla y pata manos pequeñas y dedos gordos extra cortos en el modo vertical… al menos en ambos casos ganas un poco de superficie de pantalla. También en ambos casos desaprovechas un montón de dedos. Puedes mandar “sms” y “emojis” así, pero no tanto tomar notas o escribir ni siquiera de modo “aficionado”.

Además, sea vertical u horizontal, en el iPad sobre una mesa o apoyado sobre el Smart Cover (solo horizontal) NO resulta cómodo teclear.

No hay problems me dirás, lector aficionado al tablet, sugiriéndome poner al dispositivo un “protector”+teclado o incluso una carcasa de aluminio con teclado que hace de tu iPad un pequeño MacBook. Esa fue mi opción. Los teclado “conectados al iPad” físicamente sólo cuentan con el uso de este en modo horizontal. Es lógico ya que al tener el teclado externo, el teclado virtual no ocupa media pantalla… parece una buena solución para tu iPad que entones deja de serlo y se convierte en un laptop… aunque sin “trackpad” ni posibilidad de usar ratón, entre otras limitaciones.

Al menos con las últimas versiones, con el Apple Pencil, tiene algo parecido a un dispositivo señalador… ya veremos lo que tarda en poderse conectar un ratón a iOS ¿qué es si no un “pencil” de una “tableta gráfica” con botones para desplegar menús contextuales?

Si un tablet necesita una carcasa con teclado, un dispositivo “apuntador” y (potencialmente) más cables para cargar el teclado (si va por bluetooth) para ser parecido a un laptop, y aún así no permite conectarse a un monitor externo en modo teclado extendido… ¿no teníamos ya los laptops con más funcionalidades?

  • Si la única utilidad era leer libros o ver contenidos en general ¿no teníamos los eBook y las smartTVs con conexión a internet? 
  • Si queríamos algo más versátil ¿no teníamos los laptops?
  • Si queríamos algo más pequeño ¿no teníamos los smartphones?

Sí, yo también he sentido en alguna emergencia que el smartphone se quedaba pequeño en superficie de pantalla y en multitarea aunque las apps puedan trabajar en background mientras trabajas con otra, el feeling siempre es de una sola App porque has de ir cambiando de una a otra. Nada que ver con tener dos aplicaciones abiertas en dos ventanas a media pantalla cada una, y ambas trabajando de manera simultánea, como en nuestros ordenadores.

Los tablets han tardado lo suyo en ofrecer de manera eficiente esta multitarea. Los no-Apple por falta de rendimiento real, y los Apple por cabezonería de iOS y optimización de la experiencia de usuario (duración de la batería). Unos y otros han resuelto el problema.

Sí, los tablets son geniales, ofreciendo más tamaño de pantalla que los smartphones, sin llegar a las prestaciones de un laptop. Son perfectos para consumir contenido en un entorno SoLoMo (Social Location Mobile)… pero ¿y para crearlo? 

Como herramienta de productividad (siempre que para ti no sea productivo el “consumir” información/libros), necesitas un tablet de mayor rendimiento, que ya no sale por ±200 €, has de pensar en él a partir de unos 600 o 700 euros. Súmale “funda/teclado”, dispositivo “apuntador” y te puedes ir fácilmente a entre 900 y 1.300 euros (aproximadamente y habiendo mirado muy poco el tema precios –que no era el principal objetivo de estas notas que ya duran demasiado). 

Si hablamos del iPad Pro y sus accesorios, la verdad es que el equipo resulta por un precio similar a los portátiles de la manzana y como ya hemos visto estos últimos te dan mucha más versatilidad por los mismo euros.

Cabe señalar la jugada de Apple aquí, quien, a pesar de recortar capacidades en los tablets… añade en ellos otras que no tienen los laptops, lo que le da algo de juego en el posicionamiento. 

Por ejemplo los chips que diseña, optimizados para iOs y que incorporan núcleos de proceso dedicados exclusivamente, por ejemplo a la realidad aumentada.

Claramente en algún momento todo esto debe converger. O tal vez no esté tan claro.

Volviendo al tablet y para ir acabando, el iPad 6ª generación me parece que ofrece grandes prestaciones a un precio muy razonable, si tienes claro su uso de consumo (navegar, redes sociales, lectura, ver: fotos, youtube, TV…). Incluso ahora puedes dibujar en él con un Apple Pencil por un coste adicional casi asequible.

 

Conclusión

Este artículo resultó ser fruto de un calentón tras ir a unas conferencias sin llevar la carcasa de aluminio con teclado que convierte el iPad 6G en un mini laptop y no poder tomar notas a gusto (como había hecho la semana anterior en una clase), lo que me llevó a reafirmarme en mi preferencia por los portátiles de Apple frente a los tablets.

Al escribir estas notas me doy cuenta, una vez más, que no es la cuestión si el dispositivo es o no el más apropiado para todo, sino si es el más apropiado para TI.

Es el uso que le vayamos a dar el que hará útil o no el producto. Aunque la compañía diga que sustituirá a los “PCs”.

El momento del iPad y de la “era post-pc”, al final vendrá definido no tanto por nuevos formatos de forma en los ordenadores, sino por nuevos interfaces de inter-actuación ellos… cuando el manejo sólo por voz sea efectivo y el interfaz cerebro-máquina sea una realidad asequible. Las formas y las capacidades entonces podrán evolucionar más libremente… y las necesidades de la usuaria seguirán determinando el más adecuado para esa persona.

 

A continuación algunos enlaces sobre el nuevo iPad Pro 12 pulgadas, sobre los nuevos chips en los mismos, sobre las posibilidades de Apple en el mercado educativo y los “peros” de Apple: el chip T2, restrictivo “con quién puede tocarlo” y su negocio de servicios (libre de venta de datos de sus usuarios pero con prácticas monopolísticas –opinión que no comparto–). 

12.9” iPad Pro 2018 review

Verdict

Everywhere you look on the 2018 iPad Pro’s spec sheet, in fact, there’s a minor or a major upgrade, adding up to a huge step forward for the iPad Pro as a whole. It’s super fast and incredibly well made. It’s better in almost every conceivable way than the previous model and it even manages to beat Intel-based Windows 2-in-1 tablets for performance.

The problem we have with this iPad Pro is the same as it has been with previous models from previous years. Although it’s now as expensive as a fully-fledged laptop and just as quick, it just isn’t flexible enough to justify costing as much, if not more, than its Windows and MacOS-powered counterparts.

There’s still no proper multi-monitor or pointing-device support. You still can’t always easily transfer files from one application to another without having to think quite hard about what you’re doing first. And, despite the introduction of USB Type-C, mass storage support remains limited.

“There’s still no proper multi-monitor or pointing-device support.”

 

The iPad is/isn’t/could be/should be a full fledged computer

And so here we are, in the same situation we were in 2010. The iPad is better at some tasks than an iPhone and a Mac, and worse at others. I think people are frustrated because they want the iPad to be their computer. I know I do. in his MacBook Air review, Dieter basically says that the Mac is the computer of today, the iPad the computer of the future. And who doesn’t want the future, now?

Apple has done a lot to make the iPad the computer of the future. Light. Fast. Beautiful. The question is whether or not it has grown into a “computer” or is still the perfect in-between device. Apple believes it is a computer now. They’ve priced it as one and marketed it as one. Some agree, others don’t. My advice? Don’t set your expectations sky high and you should be able to come away quite impressed.

 

Apple walks Ars through the iPad Pro’s A12X system on a chip

Where does Apple go from here?

Apple is pushing up against high-end laptop and even desktop performance here, depending on what you’re using for comparison. Granted, comparing architectures can be Apples (ahem) and oranges. Apple’s CPU efforts are industry-leading on the mobile side of things, but they’re not perfect. While Apple focuses on performance, Qualcomm, well, doesn’t—partly because it essentially has a monopoly in the Android world and may not feel it even needs to, but partly because it focuses on connectivity. (Qualcomm’s modems are industry-leading, even if its CPUs are not.)

There’s one intriguing bit of context for all of this that Apple won’t acknowledge in its discussions with Ars or anyone else: Macs are still on Intel chips. It’s obvious to those who follow the company closely why that status quo isn’t providing what Apple needs to move forward in its strategies. Further, a Bloomberg report citing sources close to the company claimed that Apple plans to launch a Mac with custom silicon—and we’re talking CPU here, not just the T2 chip—are in the works.

Apple has come to dominate in mobile SoCs. In a lot of ways, though, Qualcomm has been an easy dragon to slay. Should Apple choose to go custom silicon route on the Mac platform, Intel will not be quite as easy to beat. But the rapid iteration that has led to the iPad Pro’s A12X makes a compelling case that it’s possible.

Apple won’t talk about its future plans, of course. You could say that’s all in the future, but when you have a 7nm tablet chip that rivals the CPU and graphics performance of most laptops and beats two out of five of the modern gaming consoles on the market with no fan at barely over a pound and less than a quarter-inch thick… it feels a bit like at least some particular future is now.

Now, if only there were iOS versions of Final Cut, Xcode, and Logic. Powerful hardware is nothing without strong software support, and as we’ve noted in our review, that’s the area where we need to see some improvement for the iPad Pro to truly live up to its considerable potential.

 

Apple moves to take a bite out of Google’s hold on education

They (Apple) rolled out a lot of software updates, so Apple Classroom. There’s IT management stuff they added. They added a lot of AR applications. They really leaned into what they’re strong at, which is that creative pro market. They’re basically targeting the creativity, all that kind of stuff.

Problem is, if you are a cash-strapped school district, the $299 iPad, which doesn’t include the pencil, doesn’t include the case, and doesn’t include another goody, like Logitech came out with this little crayon thing that looks pretty neat, it adds up. You could get a Chromebook for $149 starting price. You can get a Microsoft Windows Education laptop for $159, $169. Basically, the price is comparable. The best case Apple’s doing is coming in twice at that, twice that level. You don’t really have that IT management case where Google can talk lower cost of ownership and all that kind of stuff.

They (Apple) paid a lot of attention at the event to creativity, to people using these to write books, people using them to create things artistically, visual presentations. They said, “Oh, and if you need a keyboard, here it goes.” Now as someone who has a high schooler right now and… my daughter uses a lot of software to create stuff for school. She really needs a keyboard. Most of the stuff she’s creating is either a paper, it’s either a presentation. That’s hard to do without a keyboard. You still need that. A pen is great. It’s cool, but even to code, you’re going to need a keyboard. Apple made a big point about coding and how they’re teaching kids to code. Sure, you can do some things with a pencil. You can use an on-screen keyboard, but a hard physical keyboard goes a long way with these devices.

…whether you’re Google, Microsoft, they’re all looking at AR in the classroom. You can dissect a frog. That was one of the demos that Apple had today. It can bring art museums to life. It can do a lot of stuff. It’s very interesting from that perspective. I think it’s still early days, for sure.

One thing Apple did that was interesting was their classroom management apps, their apps for teachers, the coding app, they’re teaching coding sort of thing, they’re tying that into AR Kit. I think over time, that gets pretty interesting, but I’m not sure it’s not necessarily an education thing just yet.

 

Apple’s T2 chip is restricting third-party repairs of its recent Mac models

After its addition to recent Mac models, Apple have confirmed that their T2 chip regulates repairs of key system components

The T2 chip is “a guillotine that [Apple is] holding over” their customers, said iFixit CEO Kyle Wiens to The Verge. Wiens also goes on to speculate that the reasoning behind this could be due to Apple attempting to control a greater market share from third-party repair providers or it could be a threat to keep their organised network in line.

According to an iFixit blog post, it’s unclear how many devices are affected as they bought a 2018 MacBook Pro model over the summer and were able to replace the logic board without issue. “To our surprise, the displays and MacBooks functioned normally in every combination we tried. We also updated to Mojave and swapped logic boards with the same results,” said iFixit’s Adam O’Comb on the blog.

The T2 chip previously exclusive to the iMac Pro, arrived in the latest generation of devices only recently, allowing the devices to process Touch ID fingerprint data and securely boot up the system, among other things.

 

Apple’s poor earnings will recover now they’ve switched from innovating to rent-seeking & Apple Used to Be an Inventor. Now It’s Mainly a Landlord.

…writing in Bloomberg, Leonid Bershidsky tries to soothe investors by pointing out that Apple is still seeing growth in “services” and that there’s plenty more growth to be realized there. Bershidsky is refreshingly honest in his description of these services: he refers to repairs, sales through the App and Itunes stores, and cloud services as “collecting rent” on Apple customers and its suppliers.

As Bershidsky points out, long-term Apple users are rather locked into its ecosystem by the tedious and potentially risky process of extracting their photos, music, etc to a rival platform. That means that the suppliers of things like music, ebooks, and videos are also locked into Apple’s stores, unlikely to win a battle to establish rival stores that interoperate with Apple’s iTunes and other apps, but which take a smaller commission on the sale of their products. Apple has inserted itself into the transactions for copyrighted works for the foreseeable future, passively creaming off a substantial portion of the profits from the sales not because their store is the best, but because they have used DRM and other proprietary tactics to lock out competitors.

The kicker to the piece comes in the final graf: “Rent extraction from a user base that finds it hard to go away may sound a bit like extortion. But it’s more honest and upfront than extracting data from users in ways they often don’t understand and then making money off the data, as Facebook does.”

The poverty of imagination on display here is maybe the most 2018 thing I’ve read all year. Of course “If you’re not paying for the product, you’re the product” — but as Bershidsky and Goldman Sachs agree, “even if you pay for the product, you’re still the product.”

…What if, instead of forcing us to choose between monopoly surveillance capitalism and monopoly walled-garden capitalism, we held out hope for a world where we smashed the monopolies. Made them paid their taxes, made them divest of the competitors they gobbled up, cut them down to a size where they could no longer dominate the legislative and regulatory processes.

Because, after all, even with its weak growth figures, Apple is still a vastly profitable company. Being forced to give up on blocking competing stores, service, parts, and add-ons would not put the company out of business: it would merely shave a few points off the its quarterly profits — while diverting that income to other companies, from the small mom-and-pop service depot on your corner to the indie app vendor who could sell software to iOS users direct and pocket the 30% Apple would have creamed off of their margin.

The future is not a choice between one kind of monopoly and another: it’s a choice between monopoly and anti-monopoly. The choice between surveillance and walled gardens is no choice at all (and, in the case of Facebook, you get two horrors for the price of one).